En mi corta vida, habré leído más de veinte libros. E innumerables novelas.
No se si me habré vuelto adicta a leer. Pero hay veces que termino el libro en menos de dos días.
No hay nada más lindo que pasar la noche en vela leyendo algo. Pasan las horas, y es como si hubiesen pasado minutos.
Y es que cuando una historia te atrapa, es difícil dejarla.
Aveces solemos decir "Bien, es muy tarde, tengo que dormir. Termino este capítulo y duermo."
Y terminas durmiendo luego de varios capítulos. Y al día siguiente te levantas con un montón de ojeras.
Repito.
Cuando una historia te atrapa, es difícil dejar de leerla.
Leer te ayuda a muchas cosas. Como por ejemplo te enseña nuevas palabras.
Muchos adolescentes en su tiempo libre prefieren dormir, o ver la televisión, o jugar con la computadora.
Yo prefiero leer.
Es como mi droga, como mi medicina.
No hay un solo día en que no lea, y si estoy demasiado ocupada, al menos dos capítulos leo.
Puedo llegar a leer varias historias en una semana.
Hay personas que por desgracia no saben leer. Yo por suerte no soy una de ellas.
Y agradezco eternamente a la persona que me ha enseñado a leer. Porque gracias a ello, descubrí uno de mis pasatiempos favoritos, que es la lectura.

